sábado, 12 de julio de 2014

Regresa la llama

¡Regrésame mi alma ardiente!
Lo dicen tus gestos, ¿Te marchas?
Te marchas, volando sobre las alas
Glaciales de Mercurio y
Me dejas hamaqueando en las frágiles
Espaldas del viento.
Pero, antes que cruces más allá la frontera del sendero
Deja encendido el fuego dentro de mi alma
No lo apagues con la indiferencia de tu mirada.
Verás que el karma te condena.
Al momento que no encuentres otra alma gemela
Tan brillante, tan ardiente, y deslizada en ti
Mansamente regresarás la lumbre en ella
Y yo lista para amar de nuevo.

¡Déjala encendida!
Aunque la llama sea cadavérica
Volverá su espíritu discurrido
A estremecer de nuevo tu simiente
Y alentoso en la envoltura de mi cuerpo,
¿Quieres fuego sobre tus frígidos ojos?
Regrésame el calor fluorescente que
Siempre lleva la vida.
Ivette Mendoza
2014

Gioconda Belli
Devoluciones

Devuélveme mi corazón, viajero.
Tú te irás –me lo dices-,
montado en alado pegaso te alejarás
y dejarás sólo noches solas a mi alrededor.
Por esto, antes de que dobles el hueco del camino,
debes dejarme puesto en el pecho el corazón.
No te atrevas a llevártelo escondido en el equipaje
tentado por el deseo de acariciarlo
cuando encuentres que no encuentras otro
tan rojo, tan amante, tan lleno de cantos para vos.
Debes devolverme la roja lámpara
que alumbrará otros caminos andantes de mi pecho.
Debes dejármelo palpitando, trasplantado,
un poco enfermo seguramente,
pero vivo y aleteando vida.

Yo envolveré en una manta mis largos pies.
Te los daré para que, nerviosos, te sigan,
para que ellos vuelvan a traerte todo mi cuerpo
si alguna vez quieres trópico y corazón del sol
cuando el frío y las luces de neón
te rodeen como ejércitos enemigos.