miércoles, 16 de julio de 2014

Soy la soñada

Soy tu soñada leona,
La fiera hambrienta que
Apetece la carnosidad 
De tu alma constelada.
Soy la criatura silvestre
 De la selva incandescente
Y el fuego insaciable como el amor.
Soy tu recuerdo de la noche desatada
Recordando tan solo nuestras existencias,
Retozando en un lecho de luna cristalizada.
Llego a ti en un cuerpo de relámpagos y truenos
Desahogando en tempestades mí ferocidad
Adormecida de hace tiempo.
Soy la selva virgen inexplorada
La que se abre al amor y deja huellas
Poniendo sabor frutas al instante hermoso
Devorándote entero
O pedacito a pedacito,
Mirando a las estrellas,
Satisfaciendo mi instinto.
Soy la Venus que te ayuda a disfrutar
Más allá de las altas hogueras
Y la espesura de las serranías.
Soy el apéndice estimulante de tu ser interno.
La llama de tus valles que danza
Y nunca se extingue.
El paño de tus lágrimas
Y la hembra amiga.
Ivette Mendoza
2014

Gioconda Belli 
La que te quiere
Yo soy tu indómita gacela,
el trueno que rompe la luz sobre tu pecho
Yo soy el viento desatado en la montaña
y el fulgor concentrado del fuego del ocote.
Yo caliento tus noches,
encendiendo volcanes en mis manos,
mojándote los ojos con el humo de mis cráteres.
Yo he llegado hasta vos vestida de lluvia y de recuerdo,
riendo la risa inmutable de los años.
Yo soy el inexplorado camino,
la claridad que rompe la tiniebla.
Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía
y te recorro entero,
sendero tras sendero,
descalzando mi amor,
desnudando mi miedo.
Yo soy un nombre que canta y te enamora
desde el otro lado de la luna,
soy la prolongación de tu sonrisa y tu cuerpo.
Yo soy algo que crece,
algo que ríe y llora.
Yo,
la que te quiere.