lunes, 4 de agosto de 2014

Heliotrópico océano


Un heliotrópico océano risueño aflora
Una esencia que su eternidad inspira
La sonrisa del siempre y del ahora.

Dentro de la espuma milenaria suspira
Su innegable gloria de la luna hermosa
Y su voraz razón que en aguas delira.

Piedra y mar de estrellas arcillosas,
Océano de lumbre de lluvias pletóricas
Y en su orilla la ilustre mañana más deseosa.

Crece en virtudes de formas alegóricas,
Soplos de veranos que extiende su blancura
Y aplacan sus soledades metafóricas.

Sol de giros rápidos en su anchura,
La rabia azul de su silencio impuro
Sobre la noche cuando lo tienta a oscura.

El heliotrópico océano donde aventuro.
Ivette Mendoza
2014