martes, 26 de mayo de 2015

Campesino

En la fecundidad del sacuanjoche
Descansan sus esperanzas
Y su fragilidad al viento
De la alborada.

Él quiere descansar 
En esa hamaca,
Porque muy de mañana
Tiene que abrir surcos
Con su sudor como todo
Un buen labrador.
Corazón de pinol despierta
De madrugada al aroma
De café, al canto del
Cenzontle y al mugido
De las vacas.

Al mediodía desde el comal
Y al  olor
De las tortillas
El tiempo pasa volando
Y su frente sudando
Por unos cuantos centavos
Que apenas da para los
Frijoles porque la siembra
Es como un trabajo
De esclavos,
Mucho sudor y salario bajo.
Ivette Mendoza
2015