sábado, 6 de junio de 2015

La cotona

Es una cotona de manta
Con un sombreo y un fusil
Quizás es un campesino orgulloso de su origen.
Es el sudor y llanto de tantos años
Que ha permanecido
Entre los surcos de maíz y la alborada.
Nace. Crece. Muere
Muere en la montaña.

En el rio se lava
En las piedras se seca
El hambre lo contempla
A veces la tortilla le da su vitalidad
Los frijoles su fuerte llamarada.

Y esa mujer cerca del fogón
Amamantando al hijo
Aun sonríe llena de esperanzas.

Ella seguirá lavándola en el rio,
 Él así se vestirá
Y tomará el fusil
Cuando sea necesario.
Ivette Mendoza
2015