jueves, 13 de agosto de 2015

Y sigo y sigo



La mañana me ampara con su brisa
Cuando las hojas se deshojan una a una
Y yo surge del caudal de los poetas
Donde a veces cabalgo con dolor.

De llama en llama, la noche
Con su gesto elocuente
Me deja el sabor mentolado en mi alma  
Haciéndome heredera de la dulzura de las aguas
La cual no deja que marchite la flor poética
Que brota dentro mi corazón.

Hay tiempos donde la mano no desea escribir,
Pero cuando recuerdo que hay muchos
Que no quieren verme como poeta,
Entonces empiezan a salirme las ideas como torrencial,
Y sigo y sigo.


Ivette Mendoza
2015