martes, 22 de septiembre de 2015

Existo en tu cuerpo


Existo silente en tu cuerpo
De ambrosía y almíbar,
Aventurada mi suerte
Allí estaré para siempre
Para honrar el olor de tus cenizas.

Abro las puertas del vergel,
El recatado aljibe de tu corazón
Aunque la muerte nos separe
Somos yunta en el gran silencio de las almas.

¡Oh Dios este cuerpo crece en mí!
Es mejor que sea así
A la hora del ocaso
No habrán adioses al rescate
Solo un unánime suspiro sordomudo.

Ivette Mendoza
2015