miércoles, 9 de septiembre de 2015

Era el mar lleno de piratas

Era el mar un muchacho adolescente
Atrevido, lleno de amor, intriga y melancolía,
 Cuando se desataba en tempestades nacían
Mundos de piratas.

Yo duermo poco y si duermo mi tiempo
Es contrario a las manecillas del reloj
Porque solo así vuelvo a rescatar las
Viejas historias de espadas y aquel cofre lleno de
Besos que dejé enterrado en la Isla del amor.

Es un barco o un valle oscuro, es una
Sombra de almas condenadas con sus
Bocas amordazadas que todavía me
Ven con sus ojos fijos sin poder entrar
Al túnel del tiempo.

Al mirarme fijamente,
Siguen con la necesidad de hacer combate
Y poder cambiar su mundo, ese mundo que
Dentro de mí quedó como un desvelo inmerecido.
Ivette Mendoza
2015