miércoles, 16 de diciembre de 2015

Tierra


! Oh! cuerpo de ámbar
Anochecida estrella, de una
Diosa primorosa doncella,
Tu vientre fecundo
Es el fruto venidero
Del mundo y la ternura
Que guardas en tu reposo
Como algo muy abundoso.

Aunque nada es para siempre
Sé que nunca has dejado
De amar por eso la primera
Gota de agua que derramas en los
Corazones es la gota de amor
Que fluye hasta en las vertientes
Caricias del arrinconado pasado
De tus ilusiones.

Tu verde cintura se acomoda
Gozosa entre los manantiales
Y te esparces en luces en los
Espacios astrales soñando
Latidos y yo que con estos
Ojos te miro, pongo en tus
Manos mi destino, mi alma
Y mi suspiro.