viernes, 1 de enero de 2016

Ni mentir

Ni mentir, ni desfogar, ni epatar
Señor amante
La esencia de la aurora recién cortada
Centelleante me ha rodeado,
Lluvia viva en el pensamiento,
Estigma del delirio, delirio sin gañir.

Las hojas en el árbol, la piedra en la piedra,
Por eso sigo  floreciendo, floreciente,
Sin fenecer
Con olor incienso,
Aunque cuando más te ame
Seré la misma de siempre.

Sobre el relieve de tu piel; mi sombra
Hagamos de ella un festín admirable,
Sabes, yo tengo la primera palabra.
Ivette Mendoza