miércoles, 27 de enero de 2016

Patraña de amor

Rancia es, y será sólo una patraña,
Del siglo veinte, dos mil engaños
Tambaleante, furibunda maraña
Que regresa más agitada en años.

Segura es en avería, llega perdida
Tan agujereada con sutil anzuelo
Y resultó ser grave, lucía abatida
Al parecer tocó el profundo suelo.

Amor, amor, todo, todo a su medida
Acabar de un solo tajo, yo podría
Pero aun te quiero como un duelo.

Se unen mis dudas, junto a tus males
Y me siento como un ratón en celdilla  
Sabiendo que ni siquiera somos reales.
Ivette Mendoza