domingo, 31 de enero de 2016

Tiempo zurcido


Tiempo zurcido a mi medida
que fluye por las mañanas
y en sus lejanas encrucijadas
su inocencia clama clemencia
desanudada.

Manecillas del reloj
que sudan entrelazando
horas inexactas
mientras devoran mis sueños
encuentran mi sombra imperfecta.

Las horas bostezan cabizbajas.
Un pez come mis días feriados.
Solo hay vacaciones de añoranzas
por eso,
el tiempo no deja de ir asalariado.
Ivette Mendoza