jueves, 18 de febrero de 2016

Dama invisible

Ruge la llama de la dama invisible,
¡Grita ahora la señora temblorosa!
Flama viva, activa, sedienta desgrana
Las voces fantasmas que a ella devora.

Del mundo engendra nuevas pisadas
Y se oculta dentro de labios que la enloquecen.
Un cuento de hadas cuenta hasta el cansancio
Pero en su interior duerme un sueño blando.

A mí me lo repetía y me adormecía
Querer más es querer, querer es querer
Una hebilla de plata como querer el amor
Que dulcemente entendía.  

Ruge la llama de la dama invisible,
En su castillo se incinera el rocío
Y bajo su cama nace oro de un nido
Mezclado al azul de su linaje.

A diario no suceden estas cosas solo
Cuando gira en la rueda del almanaque
Una dama de la vieja España
Con su flamenca y mística corona.
Ivette Mendoza