viernes, 5 de febrero de 2016

Diosa

Tú, Poseidón en tu último gemido aclamas a
la promiscua noche con su orgásmica lava
para hacerme tomar ese elixir Eros-astral
y que mis ojos no busquen la vida carnal.

El oleaje del mar no es un mito, es real,
Caracoles, tridente, espuma, medusas
a como también ninfas, Náyades reclusas

que alcahuetean nuestro romance a plena
vista y luz del día derramando solo tentaciones
como la erótica luz subliminal de Atenas.

Hoy vivo junto a ti en la morada de dioses
aunque a veces siento la verdad reprimida,
                                                                 voy escoltada por la fuerza de tus voces.