viernes, 12 de febrero de 2016

El candil y la abeja

El febril candil apaga tu voz
Pero enciende la miel del placer
Con su llama mostaza ceniza cobriza
La enciende al compás de su ajustado
Atraer.
Una abeja azuleja por ojos dos clavos de olor
Zumba alrededor de tus martirizados pies,
¿Habla de qué, habla de qué?
No habla de qué es que mira florecer al revés.
Miel y candil golpea a mi puerta en Abril
Y pedazo de colmena se pega a mi piel.

¡Pero viene mi buen caballero, el mejor guerrero!
Cuando lo pica la abeja es un hombre infiel,
Es un hombre infeliz, y peor aun cuando lo pica
En su puntiaguda nariz.
¿Cuál pinchazo, vaya?
Una abeja dentro de un campo de batalla, 
Solo pica no ametralla.
A mí me pica las manos para que pueda volar.
Ivette Mendoza