domingo, 14 de febrero de 2016

Era una vez más lluvia

Era una vez más lluvia
De aguas claras
Sobre la hambrienta noche
Que apagó el silencio
Con el estruendo de la tormenta.

Todo huele a tierra mojada,
Tierra que me pone a dormir
Sin tiempo de quejarme,
Sin tiempo de salir.

Hoy el amor es una
Humedad desoxigenada
Que nos roba el tiempo
Con las manos atadas
Con nostalgia empapada.

Continúa sollozando el día,
Las nubes nos ahogan dentro de
Pozos pluviales
! Vendavales, vendavales!
 Que comprimen el corazón
Y estrujan las tropicales alegrías.
 Ivette Mendoza