sábado, 6 de febrero de 2016

Fuego bizantino

Un fuego bizantino es historia consoladora que
procura brillar en la profundidad de su buenaventura
y ofrenda la evocación que surge de su emoción
abriendo paso a una tierra asombrosa, la de
Teócrito, valiendo tanto como la pluma que se
avivava en la helénica hoguera de los tibios umbrales.

Bucólicamente se abría el día en el manto que la
precipitaba, más la tarde pastoril era el pilar guardián
de los ensueños y su brisa, no llevaba error alguno.

El idilio Alejandrino entra de rodillas en la líquida
torre de la impalpable luz al que luego se eleva
regado hacia al lírico infinito
 afinando de nuevo su historia.
Ivette Mendoza