sábado, 30 de abril de 2016

Célebre y tétrico



Célebre y tétrico y absurdo y bendito.
La cuerda de tu miedo se desnuca en el témpano
De mi curvatura, triste forma de luchar.
Premonición es materia prima, la consumo como
Luz proyectada.
La cortina de la niebla demanda su sal de conciencia.
En su doblez se retuerce la cólica lluvia, me espantan
Sus gases.
Esta, esta es la más extraña coincidencia, petrificar
Mis flores con el salitre del mar y el cocodrilo que las ataca.
Misa de cien años enrollada en vino senil con sotana
Y sin fortuna, nunca pagué un céntimo.
Dijo que no la mano peluda de la parca, pero se lo llevó
Y cuando dijo que si, lo dejó.
Tu alma embrujada es la rebeldía de mis alas de ave.
Soy huésped del vértigo dentro de su escama mercantil.
Mi blusa de chaquiras aloja un insecto simulado de verdades.
Humillada en el infinitesimal suspiro de tu piel.
Me dejó anonadada Poseidón en pelotas, se rompió la
Espalda al acostarse en mi cama, era tan macho, macho
Que le corté el penacho, se tornó hocicón.
Ivette Mendoza