sábado, 16 de abril de 2016

Hambre que se poetiza en en el ocaso



Hambre que se poetiza en el ocaso


Hambre que se poetiza en el ocaso
Una vida dura, un pedazo de pan
Mal herido, una realidad de payaso
Para tapar lo vacío.
Sórdida carencia, que germina en
El surco gastado. La mesa nos cuestiona
Y se resiente ante los ojos del plato vacío.
Nadie pudo darle consuelo. Tantos peces
Que hay en el lago, parecieran llevar
Pensamientos de gente acaudalada.
El miedo nos electrocuta y nos hace
Insensibles al consuelo. Justicia que va
Vacía de corazones y con el corvo derecho
De reclamar y ponerse a llorar.
Una cartera obsesiva de pretensiones y
Se lleva la gran estafa de la vida.
Nos dan atol con el dedo y nos encienden
El corazón hasta dejarlo sin rostro.
Pagamos un precio muy alto por deslizarnos
Felices en la montaña de mentiras.
A la hora de la hora y en este mundo
Tan dolarizado, el silencio debería de tener
Un alto precio, es sabio, eficaz y te ahorra
Tiempo y dolores de cabeza.
Un poeta que se muere de hambre.
Un subconsciente malvado que nos hace
Llorar. Una tierra labrada en dólares que
Va desgastando nuestros huesos, se cosechan
Lamentos.
Ivette Mendoza