sábado, 16 de abril de 2016

Muchas veces era



Muchas veces era


Muchas veces era un útero amargo y labioso.
La neurosis de la luna en mi almanaque.
El bosquejo de las letras que sudaban constante
Al ovillarse hacia al otro lado.
En su mala suerte, el árbol de guayabo que creció
Torcido, detrás de la casa.
Como el hermoso Cuasimodo en su tuxedo  
Tocando las campanas el día de su boda, yo
La esmeralda de sus ojos.
Muchas veces sólo era un papalote sin cola,
Polifacética pero sin sentido alguno queriendo
Retomar la trama de la telenovela en un hilo fino.
Me protejo, dentro de la concha de una
Tortuga, así se sienten menos los golpes de la vida.
Te amo a cómo te ama el usurero prestamista,
Nuestro amor tiene valiosos intereses.
Un acuario de lágrimas será la herencia que les dejo,
Lo demás lo he prestado.
La noche vengativa y agresiva se apoderó de mí y
Me enterró sus cuchillos, ahora convalezco en el
Hospital de cuidados intensivos. La noche es un
Antro de violencia.
Ivette Mendoza