sábado, 23 de abril de 2016

Se escucha pulverizar al fanfarrón



Se escucha pulverizar al fanfarrón


Se escucha pulverizar al fanfarrón y su ego, ruborizado calor de cocina.
Embarazo embarazoso recorriendo la geografía huracanada que retumba
A mis pies. Carcajada radical sin raciocinio suele revolcarse en el revoltijo
De libros. La nómina del pecado enumerado, hidalga repuesta nos da
Alienadas. Estudioso reencuentro lujoso encerrado en cuatro paredes,
Guiado por lagartijas investigadoras que estudian las vértebras del clítoris y el amor sincero del falo. Reacio y real se incuba la brumazón del miedo
En los muebles de la antesala. La tierra movediza del licor empedernida,
Sin quijada por el desequilibrio. Hibrido y electrizante, relincho de caballos Alrededor del orbe conoce su destino y su arte de relinchar. El hombre-niño Rastrea su razón en un calamar para poderse calmar. Hay un gato encerrado en Todo corazón del hombre, un tigre en el de una mujer. Una guardatinaja 
Guarda en la tinaja los secretos guturales del agua, a veces sospecha que no los Ha guardado. Despistado eclipse ensombrece imitando la fábula del gato y el Ratón, entra a la cosmografía felina.
Ivette Mendoza