miércoles, 20 de abril de 2016

Un jilguero que siente



Un jilguero que siente


Un jilguero que siente la mente
Del lípido cielo que este a su vez
Engorda el follaje del universo,
Canta engordante en el recoveco de
Mi dermis.
Nadie disuelve la risa de la luna
Silvestre, porque todos duermen
En su trono de cuarzo sonrisa.
Voluntad que me apura a seguir
Andando y ando con fiel locura.
Padre obsesionado, un sol
Que se empecina vivir en una
Novela erótica de largo metraje y
Luego expela al mundo sus rayos
Lascivos.
Hay que poner un poco más
De atención a la mágica brújula
Que anda errante en el centro
Del universo, quizás nos lleve
A encontrar el camino de uno
Mismo.
Los mares escupen las noches y
Luego se rascan la frente para
Descargar peces sabedores.
Es el relámpago el sueño
Clarividente del canto del ruiseñor,
Es el canto en el árbol lleno de dichas.
Un polinomio de voces es tu rubia
Cabellera que lo dice todo, tú te vas
Y ellas se quedan conmigo.
Con tu boca carnívora devoras
La carnosidad de mi corazón y yo
Desde mi reino forestal solo percibo
El aroma de flores que expela
Tu piel
 Ivette Mendoza