lunes, 16 de mayo de 2016

El enigma del meditativo Atlántico



El enigma del meditativo Atlántico
La medusa y la diminuta mano
Que en el mar navega su piragua prieta.
En piruetas se enreda tu cuerpo con
La brújula que guían buques de turquesa
Y en la noche que te piensan el negrito
Baila de cabeza.
Rítmico como la salsa tropical
Suave como la piel morena del anochecer
Danzarina como las muchachas del jolgorio.
Apagan la luz, azul, azul sin comulgar
Y colérica la tarde con su cola claroscuro
Ríe en el túnel de los campos, ríe, ríe sin parar.
En un canasto camuflado va el viento que te encierra
Y en caracoles de botones brota tu enloquecer.
Todos te ven pasar cuando te cambias al rey del carnaval
Todos te sostienen cuando vuelves al mutismo de las olas.
Ivette Mendoza