domingo, 5 de junio de 2016

Desciende elástica



Desciende elástica
La espalda de la luna.
Se pintarrajea el sol
Y se contempla en su espejo celestial.
Se exilia el amor en mis ojos,
Se mueven gozosas mis caderas.
Mi carne recuerda la flexibilidad
De tus emociones.
Seguimos el camino del gato
Para vivir sus siete vidas.
Para sentirte me basta pensar
En el puma hambriento.
Somos la furia de la espada
Lubricada con su lengua.
Eres el rey de mi propia selva,
Yo, el pájaro sumiso que te canta
Todas las mañanas.
En el hilo de la araña nos balanceamos,
En su piscina de saliva buceamos.
Nuestro hogar es el laberinto erótico
Del búho reverenciando al falo
Decapitado buscando su perfume de piel.
La mañana se petrifica dentro de nuestros
Cuerpos y mudamos en dos bellas mariposas.
Las placas de todos los carros del mundo
Llevan nuestros nombres escritos.
Somos dos grandes limosinas de linajes,
Dos corazones portables con ruedas,
Nuestro equipaje.
Viajamos por el mundo a través de correos
Electrónicos.
Ivette Mendoza