viernes, 17 de junio de 2016

Mis pupilas en las letanía

 
Mis pupilas en las letanías de laberinto
La fogosidad de la voz que desaliña el cabello del corazón
Espasmos dactilares que nutren los costados de mi alma
Hay tardanza en los colores prismáticos de mis muslos
Cinco uñas que me rascan las entrañas y me hacen trizas
Voy aglutinando el ruido ya vivido y el que está por venir
La inquietud del ahora y la torpeza de la lagrima
Tú caes como un objeto invisible al guindo
En el torrente primaveral se extingue mi carne
Tu musculatura es la fuerza obcecada de mis dientes
Soy tan solo un zombi ambulante por las noches demenciales
La imagen de Lenin en la etiqueta del Vodka
La verborrea craneal y el instinto animal que la agita
Somos dos seres cosechando a su paso estrellas y baladas
Como eco fantasmal una lejana guitarra viene naciendo
Soy un viento de mirada intensa que tiembla en la pradera
En el club barroco se quedaron ausentes mis labios
La sinuosa congoja se abre a la conjugación de los recuerdos
Cansa la deshonesta voz que se convierte en lenguas de fuego
Látigo que me azota bajo la luz contaminada
Me invento en la sombra del candelabro y sus decires
Somos una mancha en la pared difícil de borrar
Hoy te siento tiernamente como un suspiro al suspirar
Ivette Mendoza