miércoles, 29 de junio de 2016

Queriéndote



Queriéndote como el vivo conejillo
seca mis labios de tomillo.

Irascible el maní
por el rio invisible lo sentí.

Ocurrencia de la muchedumbre,
de savia uterina lumbre.

Estoy cercada de habichuelas
tu boca que me anhela.

Sellando en tu corazón
el trayecto de mi ilusión.

Amor todo es como: trueno y calma.
Ivette Mendoza