jueves, 7 de julio de 2016

Calor humano



Calor humano
Calor humano entre el oro blanco y los cristales de tu cuerpo.
Calor humano con la llama fina del amor y el gozo.
Calor humano se declara consistente.
Fulguroso cuando asciende a la vida, fulguroso.
A veces se entiende más callado.
Deseable de voluntad.
Deseable de voluntad con el que nació con su cara de inocencia.
Deseable de voluntad cicatrizó la herida para siempre.
Deseable de voluntad por donde en horas se columpia.
Deseo y voluntad, deseos.
Riégalos por el mundo.
Riégalos.
Aceleración del instinto gota a gota bien pensada.
Aceleración del instinto que se abre no arrepentido.
Aceleración del nácar de la mente, de repente.
Techo que consuela hasta alcanzar un sentimiento.
Tus abrazos, tus caricias, el amor en el trigo enlucido.
Ivette Mendoza