miércoles, 17 de agosto de 2016

Amor de nata cremosa




Amor de nata cremosa,
el candor alegre de la torre preñada
suena a gozo y tortura
mas allá de la mollera ladera,
ojiva de este siglo, del siglo siempre.
Acción culpable adyacente se quiere
fantasma. Silueta monarca desplaza
la animación de las cartas.
No te asustes mi amor, bebe la greña
del fuego y toma valor.
Cuando las calles se desparramen, las
quiero fragante y el rigor se ausenta.

Mampara que nombra la luz de la niebla,
pasos que da al confín de la hiedra, de ti
era el mundo que doblegué en ella,
por deseos eróticos que llamaba la piedra.
Dame el calor del requiebro postrero.
Dame el dolor que luzca de frente.
Dame la paz con la lira de Orfeo.
Dame el valor de vivir mis sueños.
Amor de nata cremosa, un retrato de
la vieja usanza, tonada del agua,
¡Abre la puerta! Sujeta las riendas.
Ivette Mendoza