lunes, 15 de agosto de 2016

Sea la luz



Sea la luz,
promisoria nota de una tormenta,
obra teatral del reverbero amazónico,
penique de la usura, mar de licitaciones
sobre su plataforma, anémica el alma
a beneficio de su propio cuchillo
como la condición precaria de un terrícola,
¡Cordero amansa martillo!
Abre tus garras de lobo.
Cuando te llegue la hora
busca el pelo en la sopa
busca el ánima última
que se han extraviado.
Ivette Mendoza