sábado, 3 de septiembre de 2016

Desde el fuego del mimbre




Desde el fuego del mimbre, la fábula secreta hereje,
la imaginación de murallas es un puente entre la edad medieval y un prisma de colores que se enferma multiplicándose en otros, se argumenta y se retracta
sobre la piedra cantera.
Aquí en este corazón suenas los pájaros de sonidos
acústicos para luego volar a los cielos felices. Aquí la
ansiedad de Chaplin por donde fingía ser la fotografía
de la risa y pulsa y muele y cautiva y monta la página
en blanco y negro.
Voz dentro de la voz de anónima votación cultiva
el talento y quema el cardo de la memoria y reconquista
su fama.
La agitación floral de tu palabra, tu cariñoso piélago
de corales que en etéreas redes hace ondular el peral.
En tu corazón permanece una laguna de ciprés que se
parece a tu cuerpo con un sayal de zozobras.
Al compás de la música la niña de tus ojos bailan el
entierro de la zumba y su encorvado espíritu.
Solitaria y melancólica aún recuerdo el ensueño de
edenes disipados de amor.
Ivette Mendoza