miércoles, 7 de septiembre de 2016

Poema dulce



Poema dulce y complaciente,
el poeta sigue escribiendo,
incrustada letra del bien,
blanca, futurista y estrepitosa,
bajo serranías de nostalgia,
adentro corona el mundo.
¡Ave maría!, vientre andaluz
del llanto, recobra la luz,
del grito aterrado, contenta,
del surco sediento, inagotable
de la claridad desnuda, clemencia
de la mano febril, ausencia.
No sé cómo vino a quedarse.
No sé cómo vino palpitando.
No sé cómo cierra sus ojos.
Vibración de alma encendida.
Vibración del texto alboreado.
Vibración de la cálida sombra.
Vibración del olvido sepultado.
¡Ave maría! el lugar de la letra.
Ivette Mendoza