domingo, 18 de septiembre de 2016

Una nada imposible




Hay una nada imposible de silabear
cierta tenacidad por imaginar que el hilo cuelgue
allí la sierpe deja de yacer,
es molécula transitoria del ventrículo tormento
equilibrio de un tezontle libre
luminosidad que estremece a un cuerpo
allí una nada gravitatoria
rueda al piélago del génesis
permuta en la superficie preposicional
se expande por el estrado metafórico
de este profuso bien hado raíz bizantina
empieza la morfología del texto prudencial
putativa enmienda por surcos fecundos
grullas migratorias que hacen inspirar al Fénix
la oreja se hace de la vista gorda
mirada adúltera de todos los tiempos
tesoros y riquezas perentorias y excomuniones
gobierno que propone la ley en un signo
la balanza de la historia donde nada se comprueba
demos gracia y rendición, agrado de la excusa
carestía de la hostia piel ninguna
sustento del macho y su enjambre dócil
para su verdadera libertad, recita la historia al centro
la idea vuelva al rosal, al drama del trovador
el perdón de Dios no tiene plazo, ¡Hágalo despertar!

Ivette Mendoza