domingo, 2 de octubre de 2016

Desde la eternidad


Desde la eternidad, doble rotación,
seguimiento circular, helio centro
del espacio térmico, razón gravitatoria
entre el alfa y el omega, estación de la
tarde, que emerge por el margen de
los cielos.
¿Pero acaso sabes que siempre
tus labios se agrandan a la luz
de una hoja incendiada,
y la tierra llora con los ojos de la luna?
Somos hijos del sol y discípulos
de Pitágoras, carne que se vuelve alma,
alma que al morir reencarna éxtasis,
éxtasis o llanto por allí,
lirio de la muerte.

 Ivette Mendoza