viernes, 7 de octubre de 2016

Sensuales manuscritos.



La madrugada
Capitana de sensuales manuscritos.
Los enamorados emprenden hacia la pasión.
Un sacro aroma de lavanda se
esparce
en el aire y su intensidad, en el centro
de todo corazón.
Alumbre, intención
de almas atrayentes,
plausible anhelo que une
la seña primordial que no oxida
el alma en cuerpo alguno.
Pero en la fermentación del cuchillo,
la tomografía inicial del musgo y
la distribución de la infelicidad espontánea
podrían invertir la ambición
de este dolor de terciopelo,
cuernos de hierro, frágil fiera,
que desoye el tiempo eternal en que vive,
que lo haga con furia
a la vista de todos y contra todos,
se retracta la flauta
se incrementa la enajenación
un diurético disturbio
se adhiere hacia el espacio fantasmal
mientras fluido en las venas
nace, se alimenta y muere.
Ivette Mendoza