martes, 8 de noviembre de 2016

En el anhelo,


En cada deseo, la recordación.
A los filósofos del Parnaso
el fruto pujante y redimido,
es la sabiduría que nos envuelve
navegando en la huella corpulenta
de la generosa ilusión.
No es inverosímil conocer
la dirección del viento fugaz que
eleva a la mariposa rosa en su marino vuelo
hacia el sueño interminable, de alto
rendimiento,
un paso cuántico entre la acción y
el susurro de las almas.
Es como es desde el follaje interno y
es enaltecer el sendero nuestro,
el brillar de las palabras,
dejar libre al quetzal
con su valentía de siempre.

Ivette Mendoza