viernes, 9 de diciembre de 2016

El tiempo de insomnios se esparce

El tiempo de insomnios se esparce
tus labios, la caricia y el beso,
mientras la era de Pericles
concede como trofeo cinco monedas de plata,
en la caja de Pandora el glamoroso misterio.
Es el encuentro versátil de mil poesías fascinantes siniestras
con las que combato para desterrar al villano
con el ímpetu de un bucle de oro
y con la bendición de un ángel sensual.
He aspirado hacer que palpiten,
o al menos que reciten el poema más grandioso,
aunque dentro de mi resuenen las rimas
letras humanas son condescendientes a la vida.
El amanecer enternece sobre todas las cosas
y la buena suerte empuja la muerte
a explorar otros universos de suavidades distintas
lejanos de ambientes deprimentes,
conscientes de sí mismo,
con un orden tan claro que se mira, se escucha
a través de los dedos.
Ivette Mendoza