jueves, 28 de diciembre de 2017

Razón y sentimiento

Cielo y tierra.
Razón y sentimiento penetrando el día.
Mesonero en vanagloria
acepta galardón de voces.
Terruño quiere tragarlo todo.
Casamiento. Beldad elogiada.
Mi corazón pierde su brillo
mientras el tuyo se deleita
y se encarcela en su prótesis.
Sobre el camino del conejo
pasa la inmortal burbuja del galgo.
Siesta de matacanes
bajo su alta nota musical.
Maravedí morriñoso
teclea y teclea, larga letanía.
Hoy no se fía y mañana
llego riéndome.
Azafrán, azafrán
amanece descansando.
El fin se vuelve vergonzoso.
El rechinar del nogal
obliga al diablo a rebuznar.
Tupida mezquindad rompe mi paciencia.
La agonía de la bestia
se atraganta en la garganta apocalíptica
y encuentra los higos del alfa.
Los otoños del becerro
siguen diciendo
cielo y tierra.
Cielo y querubín.
Ivette Mendoza

Aleluya, aleluya

Aleluya, aleluya, espero tu llegada
y tiembla de rumor mi alma pura.
Revive esta llama que intenta
ungir mis labios en el beso sagrado
ante la serenidad de tu mirada.
Eyacula mi corazón de corazoncitos,
ambiguo quebranto de llanto proscrito
a la oquedad divina. Emoción emociona.
Venus dale conocimiento al axioma        
contra el valle constelado toditito.
Ivette Mendoza

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Ah, lánguido perfil de la vida

Ah, lánguido perfil de la vida.
El latir del alma en ti acaba,
por esta niebla gris y cohibida
o en la perfección, enajenada.

Este perfil en que en celda habita,
es sin duda, de incierto beneficio.
Solo luz, céfiro que al paso implora
con alas de pájaros ansiosos levita.

Deleite para mi alma estremecida,
para quedarme sola y cohibida
sin desviar la realidad de cada hora.

Perfil de la vida de blancas alas, 
alza vuelo en las buenas y las malas
y para acabar con todo, el mundo llora.
Ivette Mendoza

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Un mar. Harmonía

¡Un mar. Harmonía, ángel, desvarío!
despacio en el espacio de lo exasperado,
cataléptico titán tallado. Torpe en el frio.
Entre un absorto frescor allí, herido.
           
Tan larga tu primavera de lo evidente
como la forma génesis de la no materia, 

breve escalofrío del tiempo, clarividente
por la confusa figura, tan seria.

Cielos nublados, lluvia en la roca:
disuelto mundo, descansa la infancia
por el beso fugaz, o por la ira en su boca.

Ágil en su cetro rubí es moca la roca.
Deslumbradora de mares convalecientes
por la ilusoria realidad orando devotamente.
Ivette Mendoza

miércoles, 6 de diciembre de 2017

La melodía existencial

El sol abrasa la melodía existencial,
estrella que se enciende y aprende
en una nada sin espacio ni tiempo.
Palabra que reconforta
las horas, el arcoíris y el silencio.
De pronto se oye una voz
en la cima de la llamarada
y luego otras más,
con el espíritu yerto,
y el día cambia
de ocaso a consciencia.
Ivette Mendoza 

miércoles, 29 de noviembre de 2017

El búho

El búho y sólo el búho sabe
las teoréticas raíces.
De su mirada asimilo
la ciencia dibujada en
los infinitos ocasos
que oscurece el vetusto
paisaje.
Puede entenderse todo:
el peso lento del tiempo
y su vertiginosa caída.
Ivette Mendoza


martes, 28 de noviembre de 2017

Pierde la voz

Pierde la voz, que se quema sin frutos,
multiplicación de panes. Pierde
la coherencia de brevedades, que agrandan
los tentáculos sobre el grito
del tiempo, instante de pausa
en la presencia. Pierde la vaguedad
de la caricia. Aclamación de necesidades,
rizoma de la luz en la niñez, invención
del planeta con una devoción tolerable.
Pierde la inquietud de los panes, que conlleva
concreción en el tiempo: acato
lo que se me presenta ante la melancolía.
Siglos sobre la idea que pica en la punta de la
lengua.
Este es mi destino para lograr
la góndola meteórica del amor.
Alma fuera del cuerpo,
canto inverosímil de una vida efímera.
Ivette Mendoza



lunes, 27 de noviembre de 2017

Allí acaba el gemido

Allí acaba el gemido; ya nada escucha.
Allí el sol sus rayos brillan y recubren.
Cómo decir, quien, en qué instante
de frente puede recurrir a la misma lucha.
              
Sin lamentos, sin recuerdos, sin dudas.
Sólo el alma es tan nívea y elocuente;
te toma paulatinamente entre las manos,
y más aún durante el temor y el sufrimiento.

En la voz más timbrada de tu mirada,
la gracia del violín, el cielo un encrucijada
más torna tu paciencia, a oro pasatiempo,

llenando de menta el entorno de mis labios;
donde llega al paladar que hierva adentro,
hasta el rumor más insospechado de los sabios.
Ivette Mendoza

domingo, 26 de noviembre de 2017

Sabores, aromas y cadencias

Sabores, aromas y cadencias mantienen
arenas grises, espuma y sal, pagodas barnices.
Como un aromatizador 
con mis castañuelas de miedo,
con sus playas Bermudas
hay felicidad de mujeres dormidas
y rompimiento de olas en vaivenes
del viento.         
En tentativo encanto y en influencia dispareja,
la gente actúa triste en un mundo alegre.
Crecen de ti doradas palmeras altas, cuando       
lee, el maestro, la filosofía de la indiferencia.
Huir y huir de tu lástima, y tropiezas
y ardes y perfumas, en los giratorios trigales
del sol.
Ivette Mendoza



sábado, 25 de noviembre de 2017

Como el roble

Como el roble,
fuerte y noble
entre la debilidad
y fuerza, resistiendo.
Nuevo, el árbol;
rauda, la gaviota;
sabio, el fruto
y fresco, el aire.
Ivette Mendoza

viernes, 24 de noviembre de 2017

Diversidad amaestrada

Diversidad amaestrada
en ser progresiva. Morfologías
resplandecientes, Canadá luminosa
matafuegos de dudas disipadas.
Lagunas guerreras y fascinantes,
vejez cautelosa e impresionante,
que arranca las aberturas oscuras
de tus palabras más duras.
Expectación disimulada
de tu corazón y el mío,
sensualidad, de fugas furtivas
sin fechas ni días recapturadas.
Quirófano irrompible y lloroso
cual lazo quimérico hermoso.
Dolores reprimidos.
Heridas en las sabanas,
glicerina invivible.
Masajes indiferentes
envuelven mi pecho.
Desayuno dietético que no llega,
pasillo del desenlace,
voluntad que amanece marchita, 
desfachatez robótica.
Juana de Arcos, maquillada
galanterías, bingo y chalupa
con espinas de plástico,
ganancia rebasada.
Ivette Mendoza

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Puentes colgantes

Puentes colgantes, cejas tatuadas.
Centros faciales a la conquista de Romeo y Julieta.
Cartera de lagarto, crema de tortuga
serranías de amarantos, el rocío labial
sobre tu cuerpo extasiado. Depilación de la agonía.
Exfoliación cutánea de las flores. Manantial.
Tintineo de piel, masaje de lenguas. Sensual.
Salón de belleza de las estrellas. Cappuccino.
Copete pomposo del pavorreal. Tarjeta débito.
Deja el cabello crecer en el beso dormido. Visa.
Deja que crezca el beso apasionado. Saldado.
deja que corra por nuestras venas celestes.
Me gusta tu semblante relajado. Las mieses.
Me gusta la ingenuidad de tu sonrisa. Caricia.
Me gusta cuando dejas las huellas de tus pasos
sobre los campos silvestres. Fuerza que da vida.
Me gusta pensar que mi amor por ti siempre sigue en
pie de lucha, aunque se cierren las puertas,
aunque me cieguen los celos.
Ivette Mendoza

Soles deslumbrados

Soles deslumbrados entre cálidas mañanas,
delfín que nada entre nubes matutinas,
estimulación del suspiro, recuerdo confinado,
trémulas mieses sobre la vertiente oscura,
ensueño ante la sombra: somos creación.
Por la lluvia huidiza va el entristecido día,
doblando espigas hacia cruceros del sinfín.
La voz misteriosa en los tulipanes se esconde.
El rocío polar circula por nuestros corazones.
Un susurrar de azahares proviene de los campos.
Las estrellas se mezclan con noches siderales,
dedos de la luna parva van tocando los surcos
infinitos de la arcaica memoria,
y en tu mirada, un brillo con luces del alma.
Ivette Mendoza
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lunes, 20 de noviembre de 2017

Es lo sapiente

¡Es lo sapiente! Amar Constantino,
el teatro, el vino divino de lenguas,
la ciencia que nos da ciega evidencia.
Campeón, hasta las cúpulas grises
y cuando regresa la voz del mandato,
coloca las rosas en directrices.
La carne bajo la mélicas dianas,
algo queda después de haberse arrodillado
hasta el mes de abril, el pensamiento materializado.
Nada, nada de nada la carroza del conocimiento,
se aplica color y sabor de geranios taciturnos.
Mejor, mejora moraleja, sabiduría y contentamiento.
IvetteMendoza

Brisa silente

Brisa silente.
Ante el balcón mojado;
el sol ardiente.
A una lámpara.
Dos seres aparecen
de entre las nieblas.
Bajo los limoneros.
Sortilegio que el viento
esparce de fragancias.
Rosa del alba.
Blanca forma cristal
que diseña el alma.
El rio suena.
Con melodía cadenciosa
canta la mar milagrosa.
Luna de ojos miel.
Una gota de lluvia
sobre mi piel.
Ivette Mendoza

sábado, 18 de noviembre de 2017

Agua clara

Agua clara, con más y más agua.
Otro elixir en el inmediato recuerdo.
Siempre serpentea tu mirada en el mismo río.
Nunca el viento de ayer soplará el campo.
Pensamiento no caduca
y es siempre metafórico.
Repiquetea ya intercambiada la aurora.
Vudú, con alfileres del amor;
cada nueva ceremonia
es un viejo casamiento,
distintísima parsimonia. 
Más elixir, con más brebaje.
Búscalo distinto para rencarnar.
Ivette Mendoza

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Despierta, limón limonero

Despierta,  limón limonero,
pronto llegará tu día
de imaginar el danzar
lento de tus frutos.
Y brotarás del huerto
sagaz que te ensombrece,
y mañana, la aurora
aceptará tu alegría.
Despierta, limón limonero,
pronto llegará tu día.
Ivette Mendoza

martes, 14 de noviembre de 2017

La oscuridad le hace sombra

La oscuridad le hace sombra a la luna
como paragua olvidada
al centro de la bruma.
Y es, como decir, puntería vital
escafandra pupila
exclamación
entrega en el aire.
Danza de la luna en la hora exacta,
empequeñecida astral.
Astro sobre astro
diestro y siniestro.
 Ivette Mendoza

lunes, 13 de noviembre de 2017

No hay equipaje fútil

No hay equipaje fútil
en la primera entrada;
ni aeropuerto ni taquilla
para volar con impulso.
Sólo es sonido de avión,
tardanza; sólo apariencia.
Sólo vuelos inocentes
del tiempo entre episodios.        
Suspiros, boletos, libretos,
música y dilaciones,
corro y corro, el viento me acosa.
Maravillas de Simbad,
animadas sobre las velas
como ángeles del cielo
pilotear las ilusiones del mundo
pilotear el viaje al ocaso.
 Ivette Mendoza

domingo, 12 de noviembre de 2017

Con la mano de Hipócrates

Con la mano de Hipócrates, la aurora
activa el bisturí de la esperanza.
También así,
hay una sutura que demarca
el éter aromático de la tierra y sus sueños,
sus curativos sueños,
más expresivos
que nunca.
Ivette Mendoza

sábado, 11 de noviembre de 2017

Se humedecen tus labios

Se humedecen tus labios,
se humedece en el fondo del mar
Se vuelven arrecifes, se vuelven.
Me gustan.
Me gusta besarlos con agua del mar.
Se vuelven cristalinos, se vuelven.
Rojocristal es su voz y su silencio,
los labios del mar.
Bravas olas, pez cósmico y crepuscular,
labios que se pierden
dentro del Báltico mar,
navegan y navegan sin cesar.
Ivette Mendoza

viernes, 10 de noviembre de 2017

Somos susurros del viento

Somos susurros del viento,
cascada que calma, aliento de la tierra.
Sol que brillando se acerca
entre las riveras sutiles de la memoria
y los recuerdos más claros y perdurables.
Somos susurro de flores silvestres,
pilares y muros de pensamiento enigmático,
de amor y vigilia más allá del sempiterno horizonte,
y nuestra esencia se esparce
con una sonrisa de luna enamorada.
Ivette Mendoza



martes, 7 de noviembre de 2017

Ensamblada por murallas

Ensamblada por murallas
es fría la mirada del bronce,
dejando huellas en el suelo y
en los túneles del alma.
Qué hace el injusto corazón
guardado y por salir,
las alas son del espíritu en
los momentos más felices,
antes de tocar el aire.
Deja, deja la garra afilada,
como punzante letargo
que acorta el llanto
sin poder agonizar          
lágrimas acumuladas
van ya en picada.
Ivette Mendoza

sábado, 4 de noviembre de 2017

A su alevoso mancebo

A su alevoso mancebo
atraganta lobo cordero
con su discreta máscara,
va pastor, pastorcillo y campanero,
a su destinatario mentiroso.
El corazón y el alma
atados van de las manos
solicitándome almanaques
y mi amiga la reina
con sus tiernas florecillas
para engañarlos a ellos,
porque de alguna forma
conoce sus mañas.
Ivette Mendoza

miércoles, 1 de noviembre de 2017

La noche entre series de Fourier

La noche entre series de Fourier
y su logarítmica adición
alcanzaron para conocer
la nostalgia primordial,
ladridos de un cuentagotas,
la  tristeza de una sumatoria,
pentagrama partícipe, un ángulo,
la base o la raíz del olvido. 
Ivette Mendoza

jueves, 26 de octubre de 2017

Mi oportuno anhelo a la alegría

Mi oportuno anhelo a la alegría,
para recopilar mis sueños, protegerlos
y fecundar la sed de arcanas fiebres
y toquen con mis manos tu efluvio enternecedor.
                                   
Llamamiento del mundo, llamamiento locuaz
del látigo ;sobre una copa somnolienta se
hace valedera la esperanza, palpando
apacible imagen que refugia
ideas matrices de ideas, reteniendo
en los bordes la hambrienta luz calcárea.
Que traspasen las proas del silencio,
que añoren sus vientres de violetas.

¡Vamos a flotar en la esperanza!
deja que me establezca en su transparencia
deja que naufraguen las mentiras.
Ivette Mendoza

Sobre el subordinado azogue

Sobre el subordinado azogue desguazado
yace la perspicacia germinal del sueño;
arremetida intuitiva de la luz veteada hacia
al matinal de contemplación, sus ojos son
mundos cristalinos; simbólico corazón
que duerme, y no es de noche, duerme en el
bramido proveniente de Atlántida.

Es hoy un innoble,  artilugio de amasijos de errores
que al mirar a todas partes, nadie concurre a protegerlos. 
Construyen el amor con fragmentos de lóbregos
idealismos, con el encono marchito de tus espinas.
Ivette Mendoza



miércoles, 25 de octubre de 2017

Álamo y tesoro portal de lo masculino

Álamo y tesoro portal de lo masculino,
del afelpado ensueño de tú existencia,
antepone a mi claroscura benevolencia,
 amor sempiterno, de todo lo femenino.

Cetro de la poesía, rosa, fuego y vino
acaso hace falta un corazón tranquilo
que expresando el beso más divino,
designa ocultarlo en la isla de Milo.

Como testimonio del verso arcano,
hecha de la piel misma de lo terso,
de lo masculino y femenino, lo lozano

hoy igual que mañana, tú inmerso
en esta fe, besarás a toda astral mujer.
¡Y ábrase la puerta, rebelión de todo ser!
Ivette Mendoza

Ambrosia de ansias

Ambrosia de ansias en aroma milagroso,
rizoma inmarcesible del fruto sagrado.
Qué es el valle de un cielo imaginado
Qué es la puerta que abre a lo misterioso.

Creciste diosa en el monte sedoso
magia del sueño, la pasión y el pecado.
Es el azahar origen de lo más primoroso,
la sustancia de su tercer ojo acrisolado.

De los vivos llega el respirar del viento,
momento inevitable, memorizando
la luz que despierta la vida, iluminando.

Venus es la perfección del pensamiento,
escondida en un corazón blanco y extasiado
y cierra la herida del descorazonamiento.
Ivette Mendoza
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martes, 24 de octubre de 2017

La tierra abundante

La tierra abundante
qué inmensos caminos
lo lleva de polvo
mis pasos sedientos
se hunden en el valle
se pierden en la distancia
los encuentran en las ramas
quebradizas del corto verano.
Las mañanas de la vida,
que temblor en el pecho
en él vienen y palpitan
las cosas del mundo.
El geranio del otoño
se viste de escarcha,
el cielo se hace
testigo de los hechos.
La cambiante laguna
pájaro-pez sin alas
y la intimidad instantánea,
un muñeco de nieve.
La tierra abundante
qué grato momento
qué tierra tan fría
qué calma más calma
qué largo invierno.
Ivette Mendoza

lunes, 23 de octubre de 2017

Perseo del sol de las patrañas

Perseo del sol de las patrañas
¡Ay yo te digo apenas!
o me corto las venas
o me devoras con tu banana.

¿Y ahora qué?                  
Sin dolor y sin amor
mejor me quedo colgada
en el techo del corredor.

El hedor de mi hambre y sed
puede alcanzar el sol
pero si escojo colgarme en la luna
no habrá lágrima ninguna.

No es que sea yo muy exagerada
es cosa del dios Perseo
que de algo pequeño lo hace grande
o me parte en dos o le corto el glande.

 Ivette Mendoza