domingo, 1 de enero de 2017

Apetitosas algas del mar

Apetitosas algas del mar en tempestad.
Cándida tranquilidad de montaña helada.
Ramas quebradas por una frívola idea.
Años que pasan por el albor de tu mirada.
Los libros todos no siempre dicen la verdad.
Seriedad nuestra de tu solemne voz.
Al levantar jovial, la tierra amarga y justa.
Lisa superficie el alba, alma en tus ojos,
grises de estrella extinta, majadera e ideal.
Muro milanés se refleja en el espejo puntual.
Turbios los recuerdos, mancharon la penumbra.
Las horas a veces no dan el tiempo exacto.
Ivette Mendoza