jueves, 9 de febrero de 2017

El crepúsculo tienta tu alma serena

El crepúsculo tienta tu alma serena
Sobre manglares de luz llueve tu nombre
Lloran como niños los laureles sedientos
La luna en la noche confusa sale enjabonada
Llanto que se obsesiona derrama silente
Pesadillas que se atan al ojo del corazón
La melodía secreta del universo en su fiel erotismo
El nuevo orden mundial estacado al navío encantado
El jinete apocalíptico cabalga en el tiempo
Los cuatro puntos cardinales, las líneas de amor
Los helechos para su destino mal hecho, victoria
Hay un brote de abedules que espían y acechan.
Ivette Mendoza