domingo, 23 de abril de 2017

Tormenta sobre la colina



Tormenta sobre la colina
fuerza heredada en el presente,
tiempos muertos, tiempos vivos
las nubes se inclinan para inspirar
esa esperanza de la era imposible
que dejó el diluvio de Noé.
Tormenta sobre la colina,
impulso de majestad de cumbre,
allí queda activo el pozo rojo lanzando
la divina pureza, la validación de un
amor clásico y cabal.
Pueden mis labios curtirse por el
tiempo, marcar la sed de la
historia, ¿Quién juzgaría volver ruinas
la grandeza del mar?
Ante la sombra de aquella tempestad
navegaba solo el ego de Perseo.
Ivette Mendoza