viernes, 26 de mayo de 2017

Ante la gruta de nadie



Ante la gruta de nadie
el olmo oprimido
tú, en silencio
temes encontrar
el mar contra las rocas.
Familiarízate, acompáñame
a la gruta oscura
no es luminosa,
entre todo confuso
mi corazón pretende ser libre,
nace herido del alma
trota en la sombra enemiga
por las orillas imperfectas bajaba
nada que ver con las rabiatas del sol
la luna me atrapa a la misma hora
la luna nos atrapa a cualquier hora
la luna nos atrapa en sus alambres.
Viene de afuera un fuego
se hacen cenizas nuestras voces
somos enemigos del fuego
dentro de la gruta sin nadie
un búho nos está vigilando,
y amargas cenizas andan volando.
Ivette Mendoza