sábado, 27 de mayo de 2017

En el centro de la gruta



En el centro de la gruta más misteriosa
En el reloj de arena del tiempo más lejano
En el calor que guarda la nota más prudente
En la sola veracidad de tu cuerpo sucedido
En la impalpable región de las nereidas
En el fondo noctívago de tu ausencia
En la melancólica y pura esencia del mundo
En la niebla nada más, la triste niebla
En la sombría hoguera de tus párpados
en el cual se anuda la vida hacia la inmortalidad
escudriño la visión de tu presencia, descifro el origen
de amarte y no pensar, selectiva afinidad.
Ivette Mendoza