martes, 23 de mayo de 2017

Pausadas contingencias de sal amarga




Pausadas contingencias de sal amarga,
mares de nácar impertinentes,
dos labios envueltos en la mente
sobre ti, mar adentro.
Piragua fosforescente de Neptuno.
Cuál vertiente cuál torrente dios ninguno.
Por la trova, por la rima hontanar arriba,
tu imagen de metal boca abajo
por la diosa rosa de la desarmonía
por su piel tersa y desleal.
Qué se hace más burbuja que un sueño,
qué se hace más vapor que realidad.
Barca de lamentos
Barca de un suspiro loco y feliz
cuando rompe los barrotes de tus labios muertos.
Solo por la puerta abierta reclama tu razón
y te conduce a la estéril esperanza
¿Cuántos seres esperan sus bonanzas?
Ivette Mendoza