sábado, 3 de junio de 2017

Un minuto



Un minuto, no más un minuto.
Tan solo un minuto.
Una línea punteada en segundos
una primordial travesía
por el redondel abrupto
el desvelo teatral.
Un ápice en la fuente
sobre el insaciable firmamento;
un paso a la penumbra
un espectro que se escapa
un adiós desvanecido
de esa libélula mínima
en la que nunca
dos manos se puedan juntar.
Y quizás nuestro alrededor
es no más un minuto, solo un minuto,
un minuto en serie
usando de coraza los recuerdos
desdibujados de innumerables días y noches.
Ivette Mendoza