domingo, 30 de julio de 2017

Espacio horado



Espacio horado la sabiduría que reanima.
Cuando muestre agrupar caracoles dorados
entre latidos entumecidos de pájaros muertos,
pronto derramará aquel reino que se escapa
de ambas mejillas, verbena y veneración del alma.
No provee flores el agua parquedad parabienes,
sacerdote de las hostias; más allá confesión,
adelante y más cerca el perro estrangula
derritiendo la nieve, averiguando mi drama,
y de manera más difícil:con laderas de humo;
cuando muestre agrupar ángeles agresivos
negación impertinente de los ojos a ser otros
reflejos el abandono de barba del animal en celo.
Ivette Mendoza

sábado, 29 de julio de 2017

Ser y no ser esta lámpara centellante



Ser y no ser esta lámpara centellante
ni el diluir de lluvia en el fango
la señal escapa en chispas confusas y eléctricas.
Fuga del alegato de las letras
junto al auto control de mi alma armónica
incrédula
acordonada en el ímpetu de un
crepúsculo incesante.
Da más como guion teñido
o como el ornato rimbombante
sobre las melenas de las siete cabritas.
Me perciben en su entierro
los ojos desgajados
los dientes del jabalí
la mueca suicida de la costumbre
y el estertor certero del arlequín.
Ivette Mendoza
 

viernes, 28 de julio de 2017

Regresa el blizzard



Regresa el blizzard: el mapachín
se adormece detrás del peral,
todo muriendo. Una nieve espesa
alrededor de las montañas rocosas
como un
pronóstico de tormenta.
Permanece blanco, el jardín de las casas,
las muchas hojas mutiladas. Las chimeneas
solitarias y sumisas que esperan quemar,
el último otoño.
Ivette Mendoza