miércoles, 26 de julio de 2017

Elevador desvencijado



Elevador desvencijado,
astilla de floresta trastornada
para que ir golpeando la hierba
de ese rincón repleto de celos,
manatís sigilosos  
que nadan sin sonidos.
Sobre mi andaba la lotería
cubierta de esperanzas
y los números se perdían  
debajo de mi almohada.
Casa de cristal
allí todo era maravilloso
yo creaba un mundo;
de realidad solo realidad,
y tú en esos sueños
el alma me pedias.
Acércate, menos cerca de la niebla
entre cuatro paredes te escucho
paraqué quejarme
voy enmohecida de billetes.
El caramanchel de la esquina,
la que juega la bolita mágica quizás.
IvetteMendoza