domingo, 9 de julio de 2017

Espuma y mar




Espuma y mar; la marea taimada
humedece las costas que el sol quema.
Mar de espuma, costas emocionadas.
Mecida voy entre la marea,
nado con el rostro empapado.
Sobre la arena trota el tiempo,
trota con sus espolones rotos.
Y grácil me asusto, una y otra vez
y no sé a dónde estoy, aquí, allá.
En la casa de talquezal.
Estoy echa de este barro
estoy envuelta en esta espuma
y todo es como blandas aguas,
el pez entra solo por la ventana
es un pez flaco y hablador
y se alarga y se aventura en la niebla
y oculta el mar de punta a punta
y todo es movimiento y marea
bajo el crepúsculo alunizado.
Ivette Mendoza