lunes, 24 de julio de 2017

¡Oh musa del viento!



¡Oh musa del viento! elocuente bien te admiro,
tersa poesía de Eneas rebuscando un motivo,
que respira sobre Troya tu azahar efectivo,
yo bajo el cielo sin forma ni substancia arribo.

De la partitura cortesana, un signo sonoro,
centellas de letras promete pura emoción,
hondo suspiro, cuerdas del arpa, tu corazón
en la sombra vaga, paréntesis del decoro.

Blanca cabellera de la musa violeta busca palabra
en magnolias de brisas dormidas, su primavera,
y como trigal de labranza que la poesía se abra.

La gaviota, el espejo, el monumento y el dolor
más pensativa azul de marea encendida, labra
las huellas calcinantes en su estado inspirador.
IvetteMendoza