viernes, 7 de julio de 2017

Plenilunio sensible



Plenilunio sensible de horas tempranas,
hontanar y resonancia, horado eterno;
romanos versos, divinidad greco-romana
en sortijas de oro hasta el borde fraterno.

Inanimado equilibro de laica filigrana,
de mi exudan los arcaicos calendarios;
designio entonces, metódica la campana
llamando a cada uno a ver lo imaginario.

Hará reverdecer silentemente el verbo
en lo quimérico de su esforzado encanto
y el fruto que inspira bajo el mismo manto.

Y por eso la carne contra vida y muerte,
es cuestión de amor, es cuestión de suerte,
es cuestión de lo que no sucede bajo el hierbo.
Ivette Mendoza