sábado, 29 de julio de 2017

Ser y no ser esta lámpara centellante



Ser y no ser esta lámpara centellante
ni el diluir de lluvia en el fango
la señal escapa en chispas confusas y eléctricas.
Fuga del alegato de las letras
junto al auto control de mi alma armónica
incrédula
acordonada en el ímpetu de un
crepúsculo incesante.
Da más como guion teñido
o como el ornato rimbombante
sobre las melenas de las siete cabritas.
Me perciben en su entierro
los ojos desgajados
los dientes del jabalí
la mueca suicida de la costumbre
y el estertor certero del arlequín.
Ivette Mendoza